miércoles, 27 de octubre de 2010

pensamientos

Mucho tiempo sin publicar algo.
Falta de ideas, suponía.
Sin ideas no hay creatividad. Ni siquiera impulsos.
Sin embargo las ideas nunca han sido lo que me ha impulsado a escribir.
Será que mi estado anímico es bastante estable ultimamente y, por tanto, el componente emocional no conduce a la acción.
Es posible. Tiene sentido.

Sin embargo... ¿por qué sigo mirando nostálgica la ausencia de entradas recientes en mi blog?
¿Por qué en ocasiones me entran ganas de escribir y no soy capaz de pasar del "nueva entrada"?


La clave de la cuestión está cerca y lejos de todo lo anterior.

Claves para escribir un blog:
Pensar.
Recordar.
Dejar volar la imaginación.
Escritura automática.

La escritura automática, así como dejar aflorar mis emociones para liberar la creatividad latente tiene un inconveniente:

Me conduce a ti

Y luego es muy dificil volver a contenerte...


Es entonces cuando el no pensar deja de ser un alivio para convertirse en una carga.

domingo, 12 de septiembre de 2010

the end

c'est fini

wurde abgeschlossen

It was ended

было завершено

se terminó





Nunca la escritura automática fue tan efectiva.
*Vacia, pero tan llena...*


lunes, 23 de agosto de 2010

Arde

Esto ya no quema, me arde por dentro

miércoles, 18 de agosto de 2010

viaje a ninguna parte

Se levantó un día y decidió hacer la maleta. Pero esta vez no iba a ser una maleta corriente, como aquellas que tantas veces había tenido que hacer en sus múltiples viajes. Esta vez era una maleta de recuerdos.

Dudó si meter su corazón entre tal desbarajuste de emociones, y al final decidió introducir solamente una porción, aquella que intrínsecamente contenía la totalidad del contenido de esa peculiar maleta.

Decidió que sus recuerdos y sentimientos merecían un buen viaje, un viaje cómodo, porque el destino era muy lejano y no quería que se maltrataran sus recuerdos por el camino. Los quería íntegros, pero eso sí, muy muy lejos.

Finalmente consiguió cerrar la maleta, no sin tener que sentarse encima para que se pudiera cerrar y se dispuso a salir.

En ese momento sintió una imperiosa necesidad de llamar por teléfono. Unos simples segundos después la maleta se abría por la presión y todo su contenido se dispersaba por la habitación volviendo poco a poco a su sitio.

Lo que ella tenía todavía que descubrir es que en ese mismo momento, a 200 km de distancia otra maleta que contenía exáctamente lo mismo que la suya estaba emprendiendo un viaje a ninguna parte. Sin pasaje, sin comodidades y sin ningún tipo de remordimiento.


.

miércoles, 21 de julio de 2010

Como bien decía una canción "ha sido divertido, me equivocaría otra vez"
Y si, señores, volví a equivocarme aunque eliminando las connotaciones negativas que esta palabra provoca.
Volví a sentir, a soñar. Volví a sumergirme de lleno en algo que creía ya olvidado. Volví a ilusionarme y a notar de nuevo ese cosquilleo al verte.


Tras este paréntesis equivocatorio (aunque reitero, no tiene por qué ser malo) nos encontramos ante la encrucijada más dificil de nuestras vidas, una decisión a largo plazo que puede desbaratar por completo toda aspiración, que puede lanzarnos hacia la felicidad o condenarnos de nuevo hacia el abismo.



Lo único que tengo claro es que esto es un punto, no es ni una coma, ni siquiera un punto y coma. Es un punto clarísimo. El final de algo y el comienzo de otra cosa. La pregunta ahora está en saber si se trata de un punto aparte, o de un punto y final.




El tiempo nos lo dirá...

domingo, 11 de julio de 2010

Nunca la palabra indiferencia tuvo tanto sentido como lo tiene ahora.
La diferencia es que ella siempre era el sujeto activo de la oración, y no la persona que sufre la acción.

Quizá el problema está en no haber cerrado la puerta, y haber seguido permitiendo que él siguiera en su afán por convertirla en una sombra de sí misma. Pero la decisión la había tomado ella. No era una decisión muy meditada pero era una decisión, al fin y al cabo. Y la puerta tendrá que cerrarla en breve tiempo, y ya no quedarán espacios para que entre todo ese rencor.





Y en ese momento, la indiferencia adquirirá una nueva dimensión

domingo, 23 de mayo de 2010

paradojas

Dicen que la gente no cambia, pero también se dice que la gente suele cambiar cuando ya es tarde.
¿De cual de las dos cosas estamos hablando?








No sé si prefiero pensar que todo podrá ser diferente
que todo podría haberlo sido
o que todo seguirá igual.




Prefería ser la victima de todo esto
en vez de convertirme en el verdugo...